El Mirador del Indio Acostado se ha convertido en uno de los destinos más atractivos para los amantes del ecoturismo y la historia en el municipio de San Juan de Arama, departamento del Meta.
Noticias Colombia.
Mirador del Indio Acostado es mucho más que una caminata: es una experiencia que conecta con la tierra, las raíces ancestrales y el compromiso con el medio ambiente.
Lea también:
Cascada Arenales, en el Meta, un tesoro escondido acompañado de una playa con arena blanca
Los paisajes naturales que rodean el camino hacia la cascada Telares de Cristal, en Mesetas, Meta
La actividad de acceso al mirador consiste en un recorrido de 600 metros por caminos de montaña y escalinatas, clasificado como senderismo nivel III, lo que significa que requiere una condición física moderada y precaución en pendientes y escalones.
Una vez en la cima del Mirador del Indio Acostado, la vista es simplemente espectacular: se contempla la llanura metense, los cerros de la cordillera oriental y, hacia el otro lado, el cañón del río Güejar. En los momentos justos, la naturaleza regala postales mágicas del amanecer o el atardecer llanero, un espectáculo que emociona a quienes logran vivirlo.
Para llegar a la cima del mirador se deben subir 940 pasos, que incluyen 452 escalas y senderos naturales. El recorrido, aunque exigente, está rodeado de vegetación nativa y ofrece vistas espectaculares de la región. Por su naturaleza montañosa, se recomienda precaución, especialmente si se viaja con niños, ya que se requiere supervisión constante durante el ascenso.
El acceso al mirador tiene un costo entre 15 y 20.000 mil por persona, con un adicional de 3.000 pesos por estacionamiento. Este aporte contribuye al sostenimiento del proyecto y al cuidado ambiental del sendero.
Una vista con leyenda
Una vez en la cima, los visitantes son recibidos por un guía local, quien comparte la historia del Indio Acostado, una formación natural con forma de figura humana, envuelta en una poderosa leyenda indígena.
La leyenda cuenta la historia de Camagua, cuyo nombre significa “Guardián de la sabana” en lengua Guayupé, y su amor por Amalia, una mujer que soñaba con formar una gran familia.
Su unión descuidó los deberes como guardianes, lo que enfureció a los dioses Guayupes. Como castigo, Amalia fue enterrada viva, y de su llanto nacieron el río y las cascadas del Salto de Santo Domingo. Camagua quedó tendido en la sabana, formando la silueta del Indio Acostado que hoy se puede apreciar desde el mirador.
¿Cómo llegar?
El Mirador del Indio Acostado se encuentra en la Finca La Milagrosa, Vereda Curia Baja, municipio de San Juan de Arama, Meta. Es recomendable llevar ropa cómoda, agua, bloqueador solar y mucha disposición para conectarse con la historia y la naturaleza.
https://maps.app.goo.gl/T6pXQyTAfCmFNa1f7