En estos sitios se reciben desechos que no recoge el servicio de aseo, como escombros, muebles, colchones, madera, tejas y otros.
En Bogotá, las remodelaciones en los hogares suelen dejar escombros, pedazos de madera, tejas rotas y otros materiales que muchos no saben cómo desechar correctamente.
En lugar de llevarlos a los sitios autorizados, algunas personas los abandonan en andenes o los entregan a recolectores informales, generando contaminación y problemas en el espacio público.
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Lo mismo ocurre con los muebles viejos. Colchones, sofás y mesas aparecen con frecuencia en esquinas de distintos barrios, bajo la idea de que alguien los reutilice o que el camión de la basura se los lleve. Sin embargo, este tipo de objetos no hace parte del esquema regular de recolección, por lo que dejarlos en la calle no garantiza su retiro ni un manejo adecuado.
Para enfrentar esta problemática, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) implementó los Ecopuntos móviles, una alternativa gratuita que permite a la ciudadanía entregar residuos voluminosos o de construcción, como muebles deteriorados, madera, tejas o escombros.
Cada semana, estas cajas estacionarias se ubican en diferentes sectores de Bogotá, facilitando el acceso y promoviendo el manejo responsable de los desechos. Con esta estrategia, la UAESP busca reducir puntos críticos de basura y contribuir a una ciudad más limpia y ordenada.