La crisis de salud en el valle toco las puertas de la clinica Farallones de Cali, ahí funcionó hasta el pasado 28 de febrero.la unidad obstétrica y neonatal de alto riesgo de la Clínica Farallones
Noticias Cali.
El cierre de la Unidad de Alto Riesgo de la Clínica Farallones ha generado gran preocupación en muchos pacientes, la mayoría de ellos madres y mujeres embarazadas, pues este lugar era un pilar importante en la salud neonatal, no solo en Cali, sino en el suroccidente.
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El 28 de febrero de 2025, la Clínica Farallones de Cali cerró las puertas de su unidad obstétrica y neonatal de alto riesgo, poniendo fin a 27 años de servicio en el cuidado de madres y recién nacidos en condiciones críticas.
Durante este tiempo, la unidad atendió un total de 84,120 nacimientos, 48,620 pacientes hospitalizados y se convirtió en un referente en la región para el cuidado especializado en salud materna y neonatal.
El cierre de la unidad no solo representa una pérdida para los pacientes que dependían de sus servicios, sino también para más de 100 profesionales de la salud que, a partir de ahora, se encuentran sin trabajo.
«Nos quedamos sin un sitio donde trabajar»: Médicos y enfermeras
Médicos, enfermeras y especialistas que dedicaron su vida a salvar vidas y brindar atención de calidad hoy enfrentan un futuro incierto.
Los testimonios de los profesionales de la salud son conmovedores. Uno de ellos, quien fue parte del equipo hasta el último día de funcionamiento, expresó con tristeza: «Hoy, luego de 27 años de servicio, le decimos adiós, perjudicando la atención de la salud materna y perinatal de Cali y del Valle del Cauca. Nos quedamos sin un sitio donde trabajar, pero lo que duele más es la falta de un lugar donde podamos seguir brindando la atención que estas madres y bebés tanto necesitan.»
La unidad de alto riesgo de la Clínica Farallones no solo atendía a los habitantes de Cali, sino también a pacientes del Valle del Cauca, el Cauca y otras regiones cercanas, brindando atención con tecnología avanzada, profesionalismo y, sobre todo, con un profundo compromiso humano.
Esta unidad fue un pilar de la salud neonatal, prestando un servicio esencial en el cuidado de embarazadas, madres y recién nacidos en situaciones críticas.
Los profesionales de la salud que trabajaban en la clínica, como neonatólogos y especialistas en salud materna, se sienten profundamente afectados por el cierre. «Estamos muy tristes, estamos tocados por esta situación, sabiendo que nuestras madres, nuestras embarazadas y nuestros pacientes migrantes cada vez tienen menos lugares donde ser atendidos, ya que muchas unidades están siendo cerradas. No podemos hacer nada al respecto,» expresaron.
El cierre de la unidad también genera preocupación sobre el impacto que tendrá en el sistema de salud de la región.