En el corazón del centro histórico de Cali, sobre la Carrera 4 #5-84, se encuentra una casa colonial con casi 500 años de antigüedad. «La casa de Chila»
Noticias Cali.
La casa de Chila es una joya arquitectónica que ha sido testigo de revoluciones, leyendas y sueños femeninos transformados en emprendimientos. Un lugar en el centro de Cali donde el pasado y el presente conviven bajo el mismo techo.
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El origen: una familia de arte
Esta casa perteneció originalmente a la familia Gamboa, reconocida por su estrecha relación con el arte y la cultura. Allí nació y creció Cecilia “Chila” Gamboa, en 1900.
Escritora, artista, y figura influyente en la vida cultural caleña, Chila vivió rodeada de libros, poesía, pintura y tradición. La casa fue su hogar hasta su muerte en 1993.
De patrimonio a propósito
Ese mismo año, una mujer también apasionada por el arte y la historia tomó la decisión de adquirir la casa: Ángela Cuevas. Lo hizo no solo por amor al patrimonio, sino por una visión clara: convertir ese espacio en un lugar vivo, útil, colectivo. Una casa que honrara su pasado, pero que también proyectara un futuro.
Ángela, viajera y amante del mundo, entendía que los legados se construyen con acciones. Por eso, hace 30 años, convocó a un grupo de mujeres cabeza de familia, muchas de ellas artistas y artesanas, y fundó una asociación.
Así comenzó una gigantesca labor: usar el arte y la tradición para generar autonomía económica y social para decenas de mujeres del Valle del Cauca.
Misterios y memoria
La Casa de Chila no solo conserva la huella de su historia y su arte. Sus muros esconden secretos: una habitación secreta, o “caleta”, que habría sido usada como escondite por alferes durante épocas de revolución.
Además, muchos aseguran haber visto el fantasma de una niña que ronda silenciosamente por los corredores, como una guardiana invisible de esta historia compartida.
Un espacio donde el arte se vuelve sustento
Hoy, en esta casa de techos altos, patios amplios y alma intacta, unas 30 mujeres trabajan con el arte como herramienta de transformación.
Crean tejidos, cerámica, pintura, joyería y otras expresiones que representan la riqueza cultural del Valle del Cauca. Cada pieza que producen no solo es un objeto: es parte de un proceso de resistencia, memoria y sostenibilidad.
La Casa de Chila no es solo una construcción antigua. Es un símbolo del poder del arte, la memoria viva de una mujer visionaria y el testimonio de cómo una casa puede convertirse en un hogar colectivo, lleno de propósito.