Entre las víctimas hay un menor de edad.
Noticias Valle.
Un día que debía estar lleno de risas, juegos y descanso terminó en caos y angustia en el Club Guadalajara del Comfenalco, en Guadalajara de Buga. A la 1:54 de la tarde del domingo 13 de julio, un gigantesco árbol se desplomó repentinamente sobre un área concurrida del centro recreacional, dejando al menos 20 personas heridas, entre ellas un menor de edad.
El incidente, que ocurrió a plena luz del día y frente a decenas de testigos, activó de inmediato los protocolos de emergencia.
Al lugar acudieron unidades del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Buga, la Defensa Civil y ambulancias particulares. Siga leyendo: Así está el nivel del embalse que abastece a Cali tras el inicio de la temporada seca: “La situación es la esperada”
Aunque por fortuna no se registraron víctimas mortales, cinco de los heridos requirieron traslado urgente a centros médicos, dos de ellos (incluyendo el menor) por parte de la Defensa Civil Colombiana.
La mayoría de los lesionados, sin embargo, fueron llevados por familiares o personas cercanas en vehículos particulares, lo que refleja tanto la premura del momento como la falta de una respuesta logística suficiente para una emergencia de esta magnitud.
La respuesta de los organismos de socorro
Según reportaron los Bomberos de Buga, las operaciones del centro recreacional fueron suspendidas de inmediato. Se evacuó a todos los asistentes y únicamente quedó en el lugar el personal operativo de planta.
«Hasta que no se solucione el problema del árbol caído, lo más probable es que no se restablezca el servicio«, indicó una fuente oficial.
Además, se advirtió que el estado de salud de las personas trasladadas permanece reservado por parte de las clínicas receptoras. La gravedad de algunas lesiones ha sido catalogada como importante.
Más allá del hecho puntual, la tragedia ha levantado serios cuestionamientos sobre el mantenimiento de las zonas verdes y estructuras naturales en espacios recreativos de alta afluencia.
Los Bomberos de Buga hicieron un llamado enfático a este tipo de establecimientos para que realicen inspecciones periódicas, especialmente en árboles de gran tamaño o en condiciones de deterioro.
“Las zonas verdes no pueden ser solo decorativas. Deben ser también objeto de revisión constante para evitar tragedias como esta”, recalcó la institución.