La desinformación sobre su rol ecológico y su naturaleza ha contribuido a que sufran maltrato, atropellamientos y sean cazadas injustamente.
Noticias Colombia.
Aunque su apariencia genera rechazo en muchas personas, las zarigüeyas, también conocidas como chuchas, son mamíferos marsupiales fundamentales para el equilibrio ambiental en Colombia. Sin embargo, la desinformación sobre su comportamiento y función ecológica ha hecho que sean víctimas de maltrato, atropellamientos y caza.
Dieron a conocer las modernas ‘ambulancias’ para animales silvestres con las que ahora cuenta el Valle del Cauca
Estas especies, emparentadas con los canguros y los koalas, cumplen un rol esencial: ayudan a controlar plagas, dispersan semillas y favorecen la reforestación. Se estima que en Colombia habitan al menos 38 especies de zarigüeyas, que suelen habitar en bosques y moverse principalmente de noche.
Con su cuerpo pequeño, hocico alargado, ojos grandes y una cola prensil que les permite trepar con facilidad, las zarigüeyas son omnívoras. Se alimentan de frutas, pequeños vertebrados, insectos y hasta aves, contribuyendo al control de especies invasoras.
No son agresivas, al contrario: son animales dóciles y nerviosos, que huyen ante la presencia humana. Por eso, si ves una zarigüeya en tu entorno, lo mejor es no intervenir y permitirle seguir su camino. Son completamente inofensivas y, lejos de representar un peligro, prestan un valioso servicio a la naturaleza.
Amenazas y llamados a la protección
La mayor amenaza para estas especies es la destrucción de su hábitat, lo que ha hecho que muchas zarigüeyas migren a zonas urbanas. Esto las expone a ser atropelladas, atacadas por mascotas o incluso cazadas para consumo humano en algunas comunidades.
Organizaciones ambientales y autoridades hacen un llamado a proteger a estos animales, reconocer su valor ecológico y sensibilizar a la ciudadanía sobre su importancia. Cuidar a las zarigüeyas es cuidar los ecosistemas que también nos benefician a todos.
También puedes leer: