Su madre y padrastro siguen bajo medida judicial.
Noticias Colombia.
La espera terminó, pero no con el desenlace que su familia anhelaba. Los restos óseos encontrados en una zona rural de Roncesvalles, Tolima, fueron identificados como los de Eileen Páez, una niña de apenas dos años que desapareció en abril de 2024.
La confirmación llegó tras los análisis de ADN practicados por el Instituto Nacional de Medicina Legal, según informó su abuela, Sonia Rodríguez, quien recibió la noticia directamente de las autoridades.
El hallazgo, ocurrido en la misma región donde se perdió rastro de la menor, pone fin a 18 meses de incertidumbre desde aquel día en que su desaparición fue reportada entre las veredas Agua de Dios y El Cedral, en el occidente del Tolima.
“Ya está comprobado que son los restos de la niña”, relató Rodríguez, con la voz quebrada.
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“Nos dijeron que la prueba de ADN coincidió. Es un dolor inmenso, pero al menos ya sabemos dónde está mi nieta”.
Eileen había llegado a Roncesvalles junto a su madre, Adriana Paz, y su padrastro, Brayan Estiven Lozano, apenas dos meses antes de desaparecer.
La familia se había mudado desde una zona rural de Candelaria, Valle del Cauca, buscando un nuevo comienzo.
Sin embargo, según el relato inicial de los adultos, la niña desapareció “en cuestión de minutos” mientras vigilaban los linderos de un potrero.
La versión nunca terminó de convencer a los investigadores ni a los familiares paternos. Desde los primeros días surgieron inconsistencias en los testimonios y antecedentes de presunta violencia intrafamiliar.
Hoy, esas sospechas persisten. El padrastro permanece privado de la libertad por violencia intrafamiliar, mientras que la madre cumple detención domiciliaria al estar vinculada al proceso por desaparición forzada.
La abuela de Eileen asegura que esta tragedia pudo haberse evitado.
Antes de la desaparición, acudió a la Fiscalía y al ICBF para solicitar la custodia de la niña, temiendo por su seguridad.
“Fui a todas las instituciones, les advertí lo que podía pasar, pero no hicieron nada. Hoy mi nieta está muerta”, lamentó.
Desde entonces, la búsqueda de justicia se convirtió en una causa personal. “No queremos venganza, queremos verdad. Que no quede impune lo que pasó con Eileen”, insistió la mujer.
Aunque el hallazgo fue confirmado a la familia, ni la Fiscalía General de la Nación ni Medicina Legal han emitido un comunicado público sobre los resultados del análisis genético.
El alcalde de Roncesvalles, Edisson Grajales, pidió celeridad en la entrega de información: “El municipio está consternado. Queremos claridad y justicia por esta niña que desapareció aquí, en nuestro territorio”.
Los restos de Eileen aún no han sido entregados a sus familiares para una sepultura digna.
La familia espera que en los próximos días las autoridades autoricen las honras fúnebres de la pequeña, cuya historia marcó al departamento del Tolima.