sábado, julio 18, 2026

Al asesino de Gil y su hijo Raúl lo delataron, les había disparado en el Obrero y lo capturaron en Las Orquídeas

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La Policía confirmó se pagarán 10 millones de pesos de recompensa, para quien dio la información de dónde se encontraba el presunto sicario. El ataque había quedado registrado en cámaras de seguridad.

Noticias Cali.

Uno de los casos de sangre que más aterrorizó a Cali en los últimos meses se presentó durante el pasado del jueves 30 de septiembre.

Día en el que el señor Gil A., de 66 años de edad y su hijo Raúl de 31, fueron asesinados de varios disparos por un hombre en el barrio Obrero, centro de la ciudad.

El responsable de ese homicidio quedó registrado por una cámara de seguridad, y su rostro estaba totalmente descubierto.

Desde ese momento las autoridades habían ofrecido una recompensa para quien diera información por el paradero del sicario, ello dio frutos en las últimas horas.

Lo capturaron en Las Orquídeas

En la Metropolitana de Cali confirmaron que por el asesinato de los comerciantes se encontraba un grupo especializado de la Unidad de Investigación Judicial SIJIN realizando la investigación.

La cual logró la captura en las últimas horas de quien sería el presunto homicida, el hombre fue encontrado en el barrio Las Orquídeas, oriente de la ciudad.

Informaron que el sujeto fue identificado como Juan M., quien pudo ser ubicado gracias a la información que alguien brindó.

Por lo que según el comandante de la Policía Metropolitana de Cali, el General Juan Carlos León Montes, se pagará una recompesa de $10 millones.

 

Así mismo, indicaron en medio de la captura, al sujeto le encontraron «en su poder 360 dosis de sustancias estupefacientes las cuales pretendía distribuir en las calles de este sector».

Les disparó y no dio tiempo de nada

El sujeto llegó caminando hasta donde una de las víctimas que conversaba con una mujer y le disparó en la cara, a sangre fría.

Seguramente se bajó de una moto unos metros adelante y para no levantar sospechas, se bajó y llegó caminando a donde estaba la víctima.

El sujeto se acercó sin mediar palabra, traía el arma de fuego escondida en el casco. Nadie lo vio venir. Sonaron los tiros.

Uno y dos, en la cara y la cabeza, ahí cayó G. Arias V., de 66 años de edad, y cuando huía al ver que otro hombre se movió y la gente gritó, les disparó. Hubo un herido, que luego murió.

Se trata de Raúl F. A., hijo de la víctima.

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