El departamento ha invertido $60.000 millones para enfrentar estas emergencias.
Las lluvias no paran en Cundinamarca, y esta vez el municipio de Viotá fue uno de los más golpeados. Desde tempranas horas de la mañana, las quebradas La Pilama y San Juan se desbordaron, provocando inundaciones en barrios como Merchán, El Gaitán y el Centro. Además, las veredas Florencia, Palestina y Buenavista sufrieron taponamientos de vías y daños en viviendas.
La emergencia fue atendida inicialmente por los bomberos locales, la Alcaldía y el grupo de Gestión del Riesgo Municipal, pero ante la magnitud del desastre, se pidió apoyo al Gobierno departamental.
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