El director del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, se pronunció frente al caso y las medidas que se tomarán.
El maltrato animal sigue siendo una realidad dolorosa en Colombia, incluso en Bogotá y sus municipios cercanos.
Aunque existe legislación que reconoce a los animales como seres sintientes, todavía persisten conductas de indiferencia y prácticas que ponen en riesgo sus vidas. La falta de conciencia ciudadana, sumada a la operación de fundaciones cuestionadas, ha dejado múltiples víctimas de abandono y negligencia.
En las últimas semanas, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) adelantó varias intervenciones que permitieron rescatar a animales en condiciones críticas: un mono aullador hallado en Kennedy, un perro con una masa cancerígena en su abdomen en la misma localidad y cinco animales de granja en Engativá.
Estos casos reflejan que, pese a los esfuerzos institucionales, la problemática está lejos de resolverse.
Con lo anterior, un video difundido en redes sociales generó indignación en todo el país. La publicación expuso presuntas irregularidades en una fundación ubicada en Sibaté que entregaría animales enfermos a las familias.
El caso de Bonnie, una cachorra adoptada, desató un debate nacional sobre la falta de control a este tipo de entidades.