Este destino es la prueba viviente de que en Colombia las momias sí existen y que no están muy lejos de la capital.
A unas pocas horas de Bogotá, en el departamento de Cundinamarca, existe un destino que despierta la curiosidad de los visitantes debido a un fenómeno natural único y es por la presencia de momias.
Se trata de San Bernardo, un municipio enclavado en la provincia del Sumapaz, que sorprende por su belleza natural y por conservar cuerpos momificados de forma inexplicable.
¿Por qué hay momias en San Bernardo?
Desde hace más de cuatro décadas, en el cementerio de San Bernardo comenzaron a descubrirse cadáveres que, en lugar de descomponerse, se conservaban intactos gracias a un proceso de momificación natural.
Aunque no existe una explicación científica definitiva, se han planteado hipótesis que vinculan el fenómeno con el clima del lugar y el consumo de alimentos como el balú, la guatila y la calabaza.
Este curioso suceso ha convertido al pueblo en un referente turístico del centro del país, atrayendo a visitantes que desean conocer de cerca estas momias y entender qué ocurre en este rincón cundinamarqués.
¿Qué actividades ofrece San Bernardo?
San Bernardo es mucho más que su cementerio. El municipio conserva una arquitectura tradicional, con lugares como la Parroquia San Bernardo, reconocida por su altura y diseño colonial.
Uno de los principales atractivos es el Mausoleo de las Momias, ubicado dentro del cementerio municipal, donde los visitantes pueden observar directamente los cuerpos momificados.
El ingreso tiene un valor aproximado de $5.000, con horario de atención de 9:00 a.m. a 1:00 p.m. y de 2:00 p.m. a 5:00 p.m. Los días martes no se presta servicio, y los viernes el acceso es únicamente en la jornada de la tarde.
Para quienes prefieren el contacto con la naturaleza, el municipio ofrece caminatas hacia el Páramo y las lagunas Negra y de los Currucuyes, pertenecientes al Parque Nacional Natural Sumapaz, uno de los ecosistemas de páramo más importantes de Colombia.