El secretario de Salud del Quindío, Carlos Alberto Gómez, se refirió a la crítica situación que atraviesan los servicios de urgencias hospitalarias en la región, al reportar una ocupación superior al 160 %. La alerta se enmarca en un panorama de presión creciente sobre las clínicas de mediana y alta complejidad, las cuales están operando al límite de su capacidad.
“El incremento de niños hospitalizados por enfermedades respiratorias ha sido notorio, pero el problema de fondo es que la gente está acudiendo a urgencias como única alternativa ante la falta de citas médicas generales y especializadas”, explicó el funcionario.
Gómez aseguró que la falta de resolutividad en el primer nivel de atención ha generado que muchos pacientes sean remitidos directamente a centros de mayor complejidad, colapsando así los servicios disponibles. “Todo se está trasladando al segundo y tercer nivel, lo que está generando una presión muy fuerte sobre estos sistemas”, recalcó.
Además, la demora en la toma de solicitudes, la entrega de resultados y la atención por especialistas obliga a muchos usuarios a reingresar por urgencias, en un círculo vicioso que agrava la situación hospitalaria en el departamento.
Una luz de esperanza: nuevas camas hospitalarias
Frente a este panorama, el secretario anunció que una nueva clínica en Armenia podría entrar en funcionamiento en el mes de junio, una vez culminar su proceso de habilitación ante las autoridades sanitarias. Esta infraestructura aportaría 100 nuevas camas hospitalarias a la red de salud del departamento, lo que permitiría aliviar en parte la alta demanda actual.
“Esperamos que con esta nueva clínica podamos tener un respiro y descongestionar las urgencias que hoy están completamente desbordadas en todas las clínicas de la ciudad”, concluyó Gómez.
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