La quindiana Ofelia Arévalo Ariza obtuvo el segundo lugar en el concurso de poesía Armando Caicedo, organizado por Américas Communyti Center, en Weston Florida, Estados Unidos.
La artista es licenciada Español y Literatura y tiene una especialización en Pedagogía en Uniquindío. Igualmente es una recurrente asistente del taller de escritura creativa Café & letras Renata Quindío, lugar de academia y cultura en el que sus compañeros se mostraron muy orgullosos por el logro obtenido por Ofelia.
Los tres finalistas fueron anunciados ayer domingo en horas de la noche en el país del norte. Compartimos el poema por el que esta Quindiana estuvo entre los mejores del certamen junto a los también colombianos Juan de Jesús Herrera y Jennifer Rivera.
Tiempos indefinibles / Ofelia Arévalo Ariza
Tiempo I Me despertó el silencio, es madrugada apenas hay brisa, pero escucho caricia de hojas en la palma del antejardín y piar de pichones que habitan la veranera del frente. Silencios que hicieron memoria de olvidados sonidos: Ecos de pasos repasando las calles, rumor de alas que abandonan nidos, susurros del viento al correr por tejados o compartir secretos con los árboles Tiempo II ¿Qué día es hoy? ¿Qué fecha es… ayer fue jueves? ¿Cuánto tiempo pasó? ¿Una semana… o un mes? ¿o fueron dos…o son doce? ¿cómo contarlos y…. a quién le importa? El tiempo es la levedad que borra la memoria, desvanece los rostros, devora la vida… El pánico me abraza… y si olvido a los míos?. ¡El álbum, sí el álbum… las fotografías! Son mi puente, son el ancla Lo abro, me aferro a cada imagen y regresan -2- las voces, las miradas, el calor de las manos, las conversaciones, los lugares… Cierro los ojos, quiero soñar porque muchas sonrisas ya no están, hoy son sólo instantes que iluminan la oscuridad del miedo… ¿Y yo… aún estoy? Tiempo III Año de Nuevos: El año, el aniversario, Los cumpleaños Las vidas, también las esperanzas. Los nuevos son duraderos, pero no los años que van muriendo cada día al anochecer. Ahora, el año sigue imperturbable hacia su muerte porque sabe que renacerá un 31… pero… tú y yo, sólo murmuramos la oración del: Hasta luego… y así alejarnos del miedo, o talvez confiamos en el: Hasta mañana… para soñar que somos inmortales -3- Tiempo IV La calle hace guiños nocturnos Con luces de neón, faros de carros Bombillas en los postes También en el día murmura… Susurra invitaciones a compartir asfaltos, Rejas y portones cerrados, Ventanas apenas entreabiertas. Fantasmales figuras de transeúntes sin rostro, extrañas manos de latex, ojos que apenas miran a través de caretas transparentes. Corazas que ocultan el miedo a la dama gris de la guadaña, a quien sólo vemos acompañando a otros… La calle ya no susurra, eleva la voz y llama a gritos…. Saludamos con la mano en alto: ¡Holaaa! Somos transeúntes cada vez menos fantasma y así vamos arrojando en el olvido a la dama gris…