El Carnaval de Negros y Blancos de Pasto 2027 ya tiene a su soberana. María José Botina Cortés fue elegida como la mujer que representará la alegría, la cultura, la creatividad y el patrimonio de la fiesta magna durante el año del Centenario, una celebración histórica que conmemora cien años de tradición, arte y memoria colectiva.
María José tiene 22 años y es oriunda del corregimiento de Obonuco, al que describe con orgullo como el lugar donde nació “al pie del volcán Galeras”. Actualmente es aspirante al título de Administradora de Empresas de la Universidad de Medellín, institución en la que culmina su formación profesional y de la que espera graduarse el próximo mes de septiembre.
Pasión
La nueva reina se autodefine como una mujer profundamente enamorada de su cultura y de su territorio, convencida de que las raíces son la memoria viva de los pueblos y la fuerza que impulsa los sueños. Creció rodeada de colores, arte y tradiciones que le enseñaron a vivir el Carnaval de Negros y Blancos no solo como una celebración, sino como un legado que habita en el corazón de cada pastuso.
Su pasión por la comunicación y por exaltar la riqueza cultural de Pasto la ha llevado a convertirse en una defensora de la identidad regional. Para María José, hablar de su tierra, de sus tradiciones y de aquello que hace único al pueblo pastuso es una forma de inspirar a otros a valorar y proteger el patrimonio cultural.
Valores
Su elección simboliza el compromiso con los valores que han dado vida al Carnaval a lo largo de generaciones, como el amor por las raíces, el respeto por el patrimonio cultural, la salvaguardia de las tradiciones y la capacidad de representar con orgullo la identidad pastusa ante Colombia y el mundo.
A partir de ahora, María José inicia un camino como embajadora del Carnaval de Negros y Blancos, una voz que acompañará la conmemoración de los 100 años de legado, tradición y creatividad de una de las manifestaciones culturales más importantes del país, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Con su carisma, liderazgo y sentido de pertenencia, será la encargada de llevar la magia del Centenario a cada rincón, fortaleciendo el vínculo entre la comunidad, los artistas, los cultores y las nuevas generaciones que mantienen vivo el espíritu carnavalero.