El joven estaba acompañado de su padre, quien logró capturar en video el impactante momento del incidente.
Noticias Internacionales.
A veces, las escenas más sorprendentes del cine pueden volverse realidad. Esto fue lo que le ocurrió a Adrián Simancas, un joven venezolano que experimentó lo impensable: estar en la boca de una ballena mientras navegaba en kayak junto a su padre en Punta Arenas, Chile.
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El pasado fin de semana, Adrián, analista, programador y músico, decidió realizar un recorrido en packraft junto a su padre, Dell Simancas, un anestesiólogo de 49 años. Durante la travesía en el estrecho de Magallanes, ambos se vieron envueltos en un incidente que nunca imaginaron vivir.
Dell relató en una entrevista con CNN que todo comenzó cuando llegaron a la bahía del Águila. Aunque el pronóstico del tiempo parecía estable, el clima cambió repentinamente. Comenzaron a levantarse grandes olas, las cuales describió como «emocionantes», y en ese momento quiso grabar para capturar la escena, sin imaginar lo que estaba por ocurrir.
Video del momento:
Un joven de 20 años fue tragado por una ballena jorobada mientras hacía packrafting con su padre en la Bahía Águila, Punta Arenas, Chile 🇨🇱.
Afortunadamente, la ballena lo escupió unos segundos después. pic.twitter.com/iNtOqpeY8K— Reporte Sierra Norte (@RSierraNorte) February 12, 2025
Mientras filmaba, escuchó un fuerte estruendo detrás de él. Al girar, notó que Adrián había desaparecido. «En ese instante, me preocupé enormemente», comentó. Fueron segundos de incertidumbre hasta que su hijo emergió a la superficie, junto a la enorme ballena que lo había engullido momentáneamente.
«Pensé que no podía hacer nada, que ya iba a morir»
Adrián nunca había visto una ballena en su vida. Minutos antes del incidente, observó un chorro de agua en el horizonte, sin imaginar que el cetáceo se dirigiría exactamente hacia su posición.
«Sentí un golpe que venía desde atrás y me levantaba un poco. Pensé que era una ola, pero era demasiado fuerte. Cuando volteo, siento en mi cara una textura como babosa, alcanzo a ver colores como azul oscuro, blanco. Algo que se aproximaba desde atrás me cierra y me hunde. En ese momento, pensé que no podía hacer nada, que prácticamente iba a morir.», narró Adrián.
Por fortuna, la ballena lo soltó casi de inmediato, permitiéndole salir a la superficie, «pensé que me había comido, que me había tragado, pero las ballenas no se tragan a la gente». Aunque asustados, ambos resultaron ilesos tras la insólita experiencia.
Acá la entrevista de CNN.
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