sábado, junio 6, 2026

La tradición de la mazamorra en Cali que ni la pandemia pudo frenar, aunque algunos mazamorreros no han vueltos a los barrios

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Las ollas o las ‘canecas’ a temperatura, sobre triciclos o carros motos que llevan la mazamorra y el champús, son una tradición en Cali, por años han pasado por los barrios con su particular bocina y la gente corriendo con las ollas para tratar de alcanzarlos.

Noticias Cali.

En Cali la bocina de la mazamorra ya es conocidas, especialmente porque quienes las venden ya tienen unos días especificos para pasar por diferentes comunidades, y si bien la pandemia no pudo frenar estos pequeños negocios, si lo disminuyó porque hay barrios por donde ya no pasan, y no se sabe qué le pasó a los mazamorreros -algunos ya de avanzada edad- o redujeros sus días de visita.

Es decir, en algunas comunidades ahora solo están pasando los sábados o los viernes.

En otras, se mantiene la tradición de ir los lunes, miércoles y viernes.

Venden desde un vaso en $1000 hasta lo que desee comprar.

Maiz cocinado, que termina en mazamorra; con leche, panela o como la prefiera endulzar, fría o caliente.

Más allá de un negocio

Este ha sido el sustento económico de muchas familias, algunas que de cidieron industrializarlo y ampliar su comercialización y hoy son pequeños empresas que distribuyen por toda la ciudad, otros, son un negocio familiar.

Madrugar a cocinarla, empacarla es parte de la tarea diaria de los llamados mazamorreros.

No ha faltado el humor sobre este oficio, con el que muchas mujeres y hombres han sostenidos sus hogares, pero que también, han acompañado a generaciones enteras.

«Hoy pasan más despacio», dicen en algunos barrios, donde recuerdan «antes había que salir corriendo literalmente para alcanzarlos».

Muchas son las historias tras un vaso, una olla o una jarra de mazamorra.

Quienes han salido del país por diferentes razones y en años no han probado un vaso de este alimento tipico, y vuelven , no solo quieren probarlo, sino que quieren saber qué pasó con la mujer o el hombre que pasaba por su casa y lo vendía.

Hay personajes que muchos reconocen, recuerdan con cariño. (A Marianita le ayudaron a arreglar su techo y su casa).

 

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