Dirigentes cívicos y usuarios de los servicios públicos domiciliarios del municipio de Pasto se mostraron preocupados por los altos precios que deben pagar por la energía eléctrica. Precisaron que los altos costos de ese servicio limitan la satisfacción de las necesidades básicas de sus hogares. Manifestaron que la pandemia de Covid-19 y el Paro Nacional inciden negativamente en el alto costo de la vida, principalmente de las familias más vulnerables.
El presidente de la Junta Administradora Local, JAL, Segundo Botina explicó que si bien es cierto durante la cuarentena todas las familias se confinaron en sus viviendas, eso no quiere decir que se haya disparado el consumo de los servicios públicos domiciliarios.
“Frente a esa situación la mayoría de familias trató de racionar el consumo para impedir futuros dolores de cabeza como el que estamos padeciendo”, dijo.
Añadió que esa situación se registra en los barrios más pobres de Pasto como Juan XXIII y El Polvorín.
La madre de familia Margoth Villota explicó que se han registrado casos en los que el servicio de energía se está cobrando exageradamente. “Antes de iniciar la pandemia se pagaba hasta $30.000 mensuales por energía eléctrica, ahora deben cancelar más de $60.000”, explicó.
Dijo que por la falta de recursos económicos varias familias están atrasadas en el pago de las facturas. Destacó que en esta etapa de la pandemia en la que muchos hogares vulnerables tratan de recuperar lo perdido desde marzo del 2020 hasta la fecha, las autoridades deben apoyarlos para que esta recesión económica no sea tan grave.