Inspirado en la belleza y fertilidad de la mujer, el maestro nariñense Boris Arteaga inmortaliza sobre el lienzo y la piel, la imponencia de la madre naturaleza.
Si bien es cierto sobre la tela rinde tributo a la fauna y flora de cada uno de los 64 municipios de la región, a partir del body paint, recrea la ternura y la furia femenina.
Boris Arteaga es un pincel experimentado de Colombia. En sus obras se ve la influencia de todo lo que conlleva ser una persona espiritual. El pintor y muralista es miembro de la Organización Mundial de Artistas Integrados y ha participado en importantes eventos como la quinta cumbre de maestros que se realizó en Argentina.
El artista egresado de la Universidad de Nariño vivió un tiempo en la selva amazónica, donde convivió con aborígenes durante tres años consecutivos. Destaca que esa fue experiencia muy especial en su vida, debido a que en ella le aportó mucho a sus pinturas, que hoy gozan de un gran éxito en el planeta.
Diversidad cultural
El profesor y maestro de las bellas artes ha expuesto sus obras en varias salas de la ciudad de Madrid (España). Entre las pinturas y fotografías figuran: ‘Memoria Ancestral’, ‘África’, ‘Sueño de Ícaro’, ‘Retrato’ y ‘Sirena’.
En ellas no solo muestra la realidad de la diversidad cultural con la que cuenta el país y el mundo, sino también la fantasía.
Teniendo en cuenta la enorme invasión de la tecnología, que con el paso de los años ha traído la modernidad, para el gestor cultural su máxima inspiración está en los pueblos ancestrales.