Antes se procesaba como hurto agravado y la pena no pasaba de 9 años de cárcel.
La seguridad en Bogotá depende de las acciones de la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia, por eso acaba de dar un paso clave frente a uno de los delitos que más temor ha causado a quienes usan transporte público o taxis: el famoso paseo millonario.
Hasta hace poco, este tipo de casos eran tratados como simples hurtos, con penas bajas que rara vez frenaban a los delincuentes. Sin embargo, desde este año, el Distrito y las autoridades judiciales acordaron un nuevo enfoque que eleva el castigo y reconoce el verdadero daño que sufren las víctimas: el ‘paseo millonario’ ahora se imputa como secuestro extorsivo, con condenas que pueden llegar hasta los 42 años de prisión.
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¿Qué cambia con esta nueva imputación?
Antes, el ‘paseo millonario’ se judicializaba como hurto agravado, con una pena máxima no superaba los 9 años de cárcel. Ahora, se tipifica como secuestro extorsivo, un delito mucho más grave según el artículo 169 del Código Penal colombiano.
Esto significa que quienes retienen a una persona por la fuerza y la obligan a hacer transacciones o retiros bancarios bajo amenaza, están cometiendo un secuestro con fines económicos. Así, el castigo sube considerablemente y permite que los responsables enfrenten procesos penales más serios y condenas más largas.
El secretario de Seguridad, César Restrepo, fue enfático al explicar el fondo de esta decisión: «Quitarle la libertad a un ciudadano, así sea por algunos segundos, debe ser considerado en Colombia un secuestro y debe ser impuesto con la máxima pena. La libertad de nadie puede estar sometida a la voluntad de los delincuentes y de los criminales».