Si eres salsero, bailador o simplemente amante de la salsa en Colombia, seguro que has escuchado hablar de Amparo Arrebato
Noticias Cali.
Amparo Arrebato, su nombre está grabado con fuego en la historia musical de Cali, la capital mundial de la salsa. Pero… ¿sabías que no existió solo una, sino dos ?
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La historia se remonta a la Feria de Cali de 1968. En ese entonces, Richie Ray y Bobby Cruz llegaron por primera vez a la ciudad, presentándose en una caseta ubicada en el antiguo hipódromo. Fue un evento histórico que marcó un antes y un después en la vida salsera de Cali.
La presentación fue tan poderosa que dejó a toda una ciudad contagiada del ritmo caribeño que hoy la define
Un año después, los íconos de la salsa regresaron a Colombia con un nuevo tema: «Amparo Arrebato», incluida en el disco Agúzate (1969). Y es aquí donde comienza el verdadero dilema
¿Quién era la verdadera Amparo Arrebato?
Para sorpresa de muchos, no hubo una sola Amparo Arrebato, sino dos mujeres caleñas que llevaban ese nombre y que tenían estilos de vida muy distintos, pero con algo en común: ambas amaban la salsa.
Amparo Arrebato Ramos – La Bailarina
Amparo Ramos Correa, conocida como «La Bailarina», fue una destacada atleta colombiana. Competía en baloncesto y en los 60 metros planos, donde llegó a romper récords como el de 7.8 segundos en los Juegos Nacionales. Su velocidad y destreza le permitieron representar a Colombia en competencias internacionales, especialmente en Panamá.
Es precisamente de ahí de donde, según familiares y amigos, proviene la icónica frase de la canción: “Esa negra tiene fama, de Colombia a Panamá”. Muchos cercanos a Amparo Ramos aseguran que esa línea hace referencia a su carrera atlética, y que ella fue la verdadera musa de Richie Ray y Bobby Cruz.
Además, Amparo Ramos no era una habitual de las fiestas nocturnas. De hecho, trabajaba de día como operaria en una empresa de FRUCO lo que limitaba su vida nocturna.
Sin embargo, era una gran bailarina cuando se lo proponía. En una entrevista, ella misma cuenta cómo conoció a Richie Ray en la caseta Matecaña en 1968, cuando quedó impresionado con su manera de bailar la canción Bomba cámara. Años más tarde, se enteró de que presuntamente le habían compuesto una canción.
Amparo Arrebato Caicedo – La Bailadora
Del otro lado tenemos a Amparo Caicedo, conocida como «La Bailadora». A diferencia de Ramos, Caicedo no fue una atleta ni bailarina profesional. Simplemente amaba la salsa y bailaba por pura pasión, por gusto. Aunque no se dedicaba profesionalmente al baile, su presencia en las pistas era constante, especialmente en los espacios populares de la movida salsera caleña.
Fue amiga de los rumberos de la época, quienes frecuentaban las discotecas hasta el amanecer. Han sido precisamente esos amigos quienes reclamaron el apelativo de «Amparo Arrebato» para la Negra Amparo Caicedo.
Aseguran que, además del sabor y la alegría que transmitía al bailar, el color de su piel inspiró algunos versos de la canción: “Esa negra tiene fama, de Colombia a Panamá”, “Amparo Arrebato le llaman, la negra más popular”, o “Esa negra es sandunguera, nadie la puede negar”.
Ambas mujeres eran conocidas dentro del ambiente salsero, y por eso no es de extrañar que surgiera la confusión: ¿para cuál de las dos fue realmente escrita la canción?
Un homenaje que unió dos mundos
A pesar del misterio, hay algo que sí es seguro: ambas Amparo Arrebato dejaron huella. Una desde la pista de baile y el deporte; la otra, desde la cotidianidad y el amor por la música. Tal vez la canción no sea un homenaje exclusivo a una sola persona, sino una mezcla del espíritu vibrante de las mujeres salseras de Cali en esa época.
Lo que sí está claro es que «Amparo Arrebato» no solo es una canción, es un símbolo de identidad para toda una generación de caleños y salseros en el mundo. Y ahora tú sabes que detrás de ese nombre, hubo dos mujeres reales con historias fascinantes que merecen ser contadas.