Aunque el Aeropuerto El Dorado es uno de los mejores de Latinoamérica, ya hay planes para construir otro y soportar la creciente demanda.
Colombia se encuentra en una posición geográfica privilegiada en el continente. Su ubicación le permite erigirse como nodo clave para la aviación comercial en toda la región, como punto de partida para distribuir viajeros hacia el norte o el cono sur por igual, no solo como destino, sino como parada primordial para aquellos pasajeros en tránsito. Muchas aerolíneas lo han reconocido así, y por eso la demanda ha ido en aumento constante.
En Bogotá es donde más se ha visto ese aumento, sobre todo desde la ampliación que permitió aumentar la capacidad del Aeropuerto Internacional Luis Carlos Galán El Dorado. Sin embargo, pareciera que los cálculos subestimaron ese aumento de frecuencias y rutas, por lo que la terminal parece estar cada vez más cerca del tope de su capacidad.
Esto ha hecho que países aledaños como Panamá comiencen a ganarle terreno en posicionamiento regional. Parte de esto se debe a la inversión para la modernización y ampliación del Aeropuerto Internacional de Tocumen, en Ciudad de Panamá, que se ha posicionado como enclave para vuelos a muchos países de Centroamérica y el Caribe, apuntando a mercados en Norteamérica, Europa y más continentes. Muestra de ello es su eslogan, en el que quiere destacarse como «La puerta de las Américas».