Su negocio quedó en ruinas tras la explosión, pero mantiene viva la esperanza en la solidaridad caleña.
Noticias Cali.
El pasado jueves 21 de agosto, Cali se vio sacudida por un atentado terrorista en la carrera octava, a la altura de la base aérea Marco Fidel Suárez. El ataque dejó víctimas mortales, decenas de heridos y graves daños materiales en viviendas y locales comerciales de la zona.
Activan centro de atención emocional para afectados por atentado en Cali
Desde ese día, tanto la administración distrital como las autoridades departamentales y nacionales han iniciado trabajos para apoyar la recuperación. La Gobernación del Valle habilitó un Centro de Escucha y Acompañamiento Psicosocial, en articulación con el Acuaparque de la Caña, dirigido a las víctimas y a la comunidad afectada.
“Se nos fue al piso el negocio, pero no hemos caído nosotros”
Entre los afectados se encuentra Fransua Vallejo, propietario de una cristalería que tuvo que cerrar después de la explosión. Con profundo dolor relató a al medio TuBarco cómo su emprendimiento, construido junto a su esposa hace aproximadamente dos años, quedó destruido.
“Es bastante difícil… así quedó nuestro negocio, como quien dice, se nos fue al piso, pero no hemos caído nosotros que es lo importante. Prendidos de la mano de Dios, esperando que en realidad nos ayuden, esperando la fuerza y solidaridad de los caleños”, expresó.
Debido a que su negocio se basaba en productos de vidrio, la onda explosiva destruyó por completo su inventario. “El material mío era vidrio, todo se reventó”, contó.
Un sueño detenido por la violencia
Vallejo recordó que él mismo se encargaba de realizar domicilios e instalaciones, mientras su esposa atendía clientes. El esfuerzo de ambos ya empezaba a dar frutos. “Era nuestro emprendimiento, nos estaba empezando a ir muy bien gracias a Dios, la propuesta era que a partir de enero ya empezáramos a ver fruto de nuestro esfuerzo, hoy nos lo detuvieron”, narró conmovido.
“Se me desvaneció el sueño de seguir adelante. El daño que causa tanta tragedia… pido también al Gobierno que no nos deje solos”, agregó.
Aunque el miedo aún persiste en muchos habitantes, los comerciantes afectados piden el respaldo de los caleños para reactivar sus negocios. “Todos estos negocios van a seguir pagando un arriendo, van a seguir con un proveedor pendiente con una deuda en un banco. Los quiero invitar a que no dejemos de venir a consumir”, señaló Vallejo.
Hoy, la resiliencia de estas familias se convierte en un llamado a la unión y a la solidaridad de toda una ciudad que se niega a dejarse vencer por la violencia.
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