La operación impacta el ambiente, deteriorando el aire con contaminantes como CO, NOx y material particulado.
Un operativo sorpresa en la zona rural de Suba puso fin a la producción ilegal de carbón vegetal mediante quemas a cielo abierto.
La acción, liderada por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) con apoyo de la Fuerza Pública, descubrió la quema de madera y retales en un área de 0,10 hectáreas.
Alfred Ignacio Ballesteros, director general de la CAR, explicó que «estas quemas producen gases contaminantes con compuestos irritantes que afectan no solo el aire, sino también la salud de las comunidades cercanas».
Entre el material quemado se encontraron trozas de ciprés y pino, así como restos de carpintería con pintura y clavos, aumentando la toxicidad del humo.