Aunque fue criado con cariño, su tenencia como mascota afectó su comportamiento natural. La CVC avanza en su rehabilitación.
Noticias Valle.
Un loro cabeza amarilla que vivió 30 años en cautiverio como mascota en Tuluá fue entregado voluntariamente a la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), que ahora se encarga de su valoración y proceso de rehabilitación.
La caimán Ñata, que vivió 54 años en cautiverio, ya tiene nuevo hogar y estará bajo cuidado experto
Según la autoridad ambiental, el ave fue criada en un hogar donde, aunque “lo cuidaban con amor”, el desconocimiento sobre la fauna silvestre terminó afectando su comportamiento natural. Tenerlo como mascota, advierten, es una práctica ilegal y perjudicial para su salud física y emocional.
“Gracias a los esfuerzos de educación ambiental que adelanta la CVC y a la información compartida a través de sus medios de comunicación, muchas personas han comprendido que los loros no son mascotas, al contrario, son animales silvestres y su tenencia en casa es ilegal”, señaló la entidad en un comunicado.
Tras treinta años en cautiverio, un loro vuelve a tener esperanza de libertad 🦜
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Gracias a la sensibilización ciudadana, fue entregado voluntariamente un loro que vivió tres décadas como mascota en una casa de Tuluá. pic.twitter.com/QGfuBlQIPG
— CVC (@CvcAmbiental) July 21, 2025
Rehabilitación y nueva vida para el ave
Luego de la entrega del loro, el animal fue trasladado al Centro de Atención y Valoración (CAV) de Fauna Silvestre San Emigdio, donde está siendo valorado por un equipo profesional que determinará el plan de rehabilitación más adecuado para ofrecerle una vida con mayor bienestar y dignidad.
La CVC indicó que, junto con la entrega del ave, se realizó un proceso de sensibilización con sus cuidadores, orientado al respeto por la fauna silvestre y al entendimiento de que estos animales no deben ser domesticados.
“Esto permitió no solo la entrega del ave, sino de todos los elementos usados durante su tenencia como la jaula, los comederos, los juguetes, etc., los cuales fueron donados al CAV para ser utilizados en la recuperación de otros animales”, informaron.
Desde la CVC reiteraron su llamado a la comunidad para que no mantenga animales silvestres como mascotas.
El loro, que ahora inicia una nueva etapa en manos de expertos, se convierte en símbolo de una reflexión necesaria: los animales silvestres pertenecen a su hábitat, no a una jaula.
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