¿El paraíso prometido? Así terminó el Condominio Entre Lagos, una de las estafas inmobiliarias que dieron de que hablar en Colombia
Noticias Colombia.
Ubicado en la vereda El Cairo de Villavicencio, el Condominio Entre Lagos fue presentado como un ambicioso proyecto residencial. Hoy, es solo un recuerdo amargo de una estafa que superó los 70 mil millones de pesos.
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Lo que en su momento fue vendido como un exclusivo condominio campestre para 283 familias, terminó convirtiéndose en una de las estafas inmobiliarias más escandalosas del país.
El Condominio Entre Lagos, promovido por la firma urbanística prometía un paraíso habitacional sobre un terreno de 70 hectáreas. Sin embargo, hoy lo que queda son ruinas, abandono y cientos de familias afectadas.
El reconocido youtuber Kevin Bolaños, quien visitó la zona , documentó el estado actual del condominio y evidenció cómo la estructura abandonada se encuentra con acceso libre, entre maleza, vías inconclusas y restos de lo que iba a ser un complejo de lujo.
Su video pone sobre la mesa una historia de promesas rotas y negligencia institucional.
La promesa que se convirtió en pesadilla
Según investigaciones y denuncias públicas en medios nacionales, alrededor de 200 familias fueron estafadas por esa empresa, empresa que vendía lotes en un terreno que no era de su propiedad.
Según cuenta Kevin y parte de la información que es pública en muchos casos, los mismos lotes fueron revendidos a varias personas, con contratos de promesa de compraventa sin sustento legal.
Cuánta plata se invirtió?
Los valores que ofrecía la firma oscilaban entre 100 y 350 millones de pesos, según testimonios. Los compradores, ilusionados con vivir en una zona exclusiva de Villavicencio ubicada detrás del aeropuerto y cercana a otros condominios reales, confiaron en entregas futuras de escrituras y viviendas que nunca llegaron.
¿Qué queda hoy del condominio Entre Lagos?
El paisaje actual del Condominio Entre Lagos es desolador. Aunque la entrada principal y algunas vías internas parecen estar en buen estado, el resto del terreno muestra signos claros de abandono, con edificaciones incompletas, infraestructura deteriorada y ninguna presencia de actividad constructiva.
Entre los elementos más llamativos aún en pie están una fuente central y detalles como palmeras, señalización inspiradora y piedra decorativa tipo laja, que apenas alcanzaron a instalarse antes de que el proyecto fuera abandonado. Todo esto hace aún más fuerte la sensación de una gran oportunidad desperdiciada y una esperanza aplastada.
El registro audiovisual de Kevin Bolaños, quien documentó cada rincón del fallido condominio, se convierte en una prueba importante y una denuncia ciudadana que sigue resonando en redes sociales y medios de comunicación.