Era oriundo de Samaniego, Nariño.
La comunidad motociclista del sur del país se encuentra de luto tras la trágica muerte del piloto Camilo Villota, ocurrida el domingo 6 de julio durante una válida de motovelocidad en el municipio de Santacruz de Guachavés, Nariño. El joven, oriundo de Samaniego, participaba en una carrera callejera cuando perdió el control de su moto y se estrelló violentamente contra un poste de energía, sufriendo un fuerte golpe en la cabeza que le costó la vida.
Villota portaba el número 918 en su vehículo y era conocido por su entusiasmo y participación en competencias regionales. Testigos del accidente relataron que el piloto venía a alta velocidad cuando, en una curva, perdió estabilidad y se produjo el impacto. Pese a que fue atendido rápidamente, las lesiones fueron irreversibles. El evento fue suspendido de inmediato por los organizadores, en medio de la consternación de los asistentes.
La Liga de Motociclismo de Nariño lamentó profundamente el fallecimiento de Villota y envió un mensaje de condolencia a sus familiares, destacando su entrega y pasión por el deporte. Además, anunciaron la postergación de la siguiente válida, prevista para el 12 de julio en el municipio de Ancuya, como medida de respeto y revisión de condiciones logísticas y de seguridad.
En redes sociales, amigos y familiares de Camilo expresaron su dolor con emotivos mensajes. “Mi mono, no te digo adiós, solo es un hasta pronto”, escribió uno de sus allegados. Otro amigo compartió: “Al menos nos pudimos despedir, hermanito”. Las publicaciones estuvieron acompañadas de fotografías y videos de Villota en acción sobre su moto, recordando su entrega por la motovelocidad.
El accidente ha puesto en evidencia la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en las competencias de este tipo, especialmente aquellas que se desarrollan en vías urbanas sin condiciones técnicas ideales. En el pueblo comentan que las autoridades abrirán una investigación para establecer si el trazado del circuito cumplía con los requisitos exigidos para este tipo de eventos deportivos.
Camilo Villota era considerado una promesa del motociclismo en su región y su muerte ha dejado un profundo vacío en la comunidad de Samaniego y en el mundo del deporte a motor. Su partida no solo enluta a su familia, sino que también genera un llamado urgente a revisar los protocolos y garantizar que las futuras competencias se realicen con todas las garantías necesarias para preservar la vida de los pilotos.
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