jueves, junio 4, 2026

¡El campo alza la voz! Reforma agraria sigue en deuda con el Eje Cafetero, advierten en audiencia pública en el Quindío

Otras noticias

En el auditorio del Sena regional Quindío, la Comisión Quinta del Senado realizó este viernes 30 de mayo una audiencia pública sobre el desarrollo rural de los pueblos étnicos, el campesinado y las mujeres rurales del Eje Cafetero. La jornada fue un espacio de exigencia y reclamo por parte de las comunidades rurales que, con voz firme, denunciaron el lento avance o incumplimiento de la reforma agraria en la región.

La audiencia, promovida por organizaciones como la Asociación Agroecológica Guaraní y la coordinadora Somos Tierra, reunió a líderes campesinos, indígenas, afrodescendientes, representantes de asociaciones de mujeres rurales y senadores de la República, quienes escucharon de primera mano las problemáticas que enfrentan los sectores agrarios del Quindío y la región.

Didier Alfonso Zambrano Castillo, integrante de la Asociación Guaraní, fue enfático al señalar que aunque hay voluntad del Gobierno Nacional, la institucionalidad local no estaría en la misma sintonía.

“Esta audiencia pública busca evaluar el avance de la reforma agraria en el Eje Cafetero. Por eso, extendimos la invitación a entidades clave como la SAE, la Agencia Nacional de Tierras y varios ministerios, con el fin de que escuchen a las comunidades y respondan a solicitudes que llevan tiempo sin atención. Una de las principales exigencias es que se acelere la entrega de predios de la SAE al campesinado, ya que hay muchas personas sin tierra, pero con gran disposición para producir alimentos”.

Sobre esa misma línea, agregó que, una de las problemáticas que enfrenta el Quindío, es que, “no somos soberanos en materia alimentaria. La mayoría de los alimentos que consumimos provienen de otras regiones, lo que ha afectado a sectores como el arrocero y el papelo. Además, el departamento ha caído en el monocultivo, una práctica que reduce la biodiversidad y nos hace aún más vulnerables. Por eso, hacemos un llamado a la unidad: tanto quienes tienen tierra como quienes no, debemos organizarnos y trabajar juntos en la construcción de la reforma agraria. Esta es una apuesta del presidente, pero lamentablemente no vemos esa misma voluntad, la institucionalidad local no va en esa tónica “.

Por otra parte, Zambrano resaltó que, si bien ha habido un nivel de apertura para permitir la llegada de algunos asentamientos al territorio, incluida la intención de incluir comunidades afrodescendientes, no se percibe la misma voluntad frente al campesinado.

“Queremos destacar que, a pesar de esa indiferencia institucional, el campesinado en el Quindío está actuando por cuenta propia. Hay una fuerte red de custodias de semillas conformada por familias en diferentes municipios. Ya se realizan mercados campesinos cada ocho días en parques, barrios y otros espacios. Además, se ha consolidado una red de huertas urbanas y rurales que demuestra el compromiso por la soberanía alimentaria”, explicó.

Zambrano hizo un llamado a que estos esfuerzos no solo se reconozcan, sino que se multiplican: “Queremos que este trabajo se quintuplique, porque el pueblo debe actuar ya. El pueblo es el verdadero protagonista de la historia. Hoy apenas damos un abrebocas a lo que está ocurriendo, pero la institucionalidad debe prestarle atención al Eje Cafetero”.

Advirtió que la región ya enfrenta graves problemas ambientales y sociales: “Tenemos líos con el agua, estamos la cordillera. Están llegando extranjeros y hay entidades que se han dedicado a vender el territorio, olvidando que aquí todavía habita el campesinado, los nietos y bisnietos de quienes fundaron el Quindío. Ellos siguen resistiendo, tanto en las zonas altas como en los municipios del Plan, pero duele ver cómo esa presencia campesina ha ido disminuyendo”.

Finalmente, Zambrano cuestionó el futuro del departamento: “Uno se pregunta, ¿cómo vamos a salvarnos si no se le pone atención a la producción de alimentos? Este es el tipo de discusión que debe continuar”.

Se vino a escuchar, pero también a solicitar al Ejecutivo

Durante la audiencia, el senador Pablo Catatumbo explicó que estos espacios son mecanismos obligatorios del Congreso para escuchar a las comunidades.

“El Congreso tiene un mecanismo llamado audiencias públicas, mediante el cual los parlamentarios estamos obligados a escuchar directamente a la ciudadanía. Por eso estamos aquí, en el Eje Cafetero, una región clave para la economía del país, pero que también enfrenta graves problemáticas como la pobreza y la violencia”, expresó Catatumbo.

Agrega que el propósito no solo es escuchar a las comunidades, sino también informar sobre las legislativas que se adelantan en beneficio de acciones del territorio. “Queremos transmitir sus preocupaciones al Congreso y, a su vez, contar lo que se está haciendo desde el legislativo para apoyar a esta región”, puntualizó.

Frente a los reclamos de las comunidades campesinas del Eje Cafetero, que aseguran no sentirse priorizados por el Gobierno Nacional a pesar de vivir situaciones de abandono similares a otras regiones del país, el senador Pablo Catatumbo reconoció la necesidad de mayor atención estatal en esta zona.

“Precisamente, queremos hacer visibles las necesidades del Eje Cafetero para que el Gobierno Nacional vuelva su mirada hacia esta región”, señaló el congresista. Agregó que, para lograrlo, “es fundamental dialogar con los ministros, hacer llegar la voz del Congreso al presidente de la República y, sobre todo, escuchar directamente a las comunidades”.

Catatumbo también se refirió a la problemática histórica del acceso a la tierra en Colombia, subrayando que el caparamiento por parte de unos pocos ha sido uno de los principales factores de conflicto. “La concentración de la tierra ha sido el origen de muchas guerras civiles en el país. Es un tema estructural que sigue sin resolverse”, puntualizó.

El Quindío no es solo turismo: aquí hay vocación agrícola

Por su parte, el senador Omar Restrepo, también de la Comisión Quinta, afirmó que uno de los objetivos es poner en la agenda pública el cumplimiento del punto uno del Acuerdo de Paz, referido a la reforma rural integral.

“Aquí hay tierras fértiles, pero muchas están en manos de la SAE porque fueron adquiridas por mafias. Esas tierras deben entregarse a las víctimas, al campesinado. Además, necesitamos proyectos productivos, vías, salud, agua potable, educación. Hay una falsa idea de que esta región es solo para el turismo, pero aquí hay comunidades con tradición agrícola y gran capacidad productiva”, puntualizó.

Restrepo también reconoció que existen problemas similares en otras regiones como Riosucio, Caldas, donde las comunidades indígenas y afro también claman por tierras y presencia estatal.

¿Y la paz total?

Al cierre, Catatumbo se refirió al estado del proyecto de paz total, señalando que la voluntad del presidente Petro es clara, pero que algunos grupos armados no han respondido con la misma disposición.

“Colombia necesita paz urgentemente. Solo con paz podremos concentrar esfuerzos en resolver problemas estructurales como la tierra, la pobreza y el desarrollo rural. Sin paz, no hay futuro”, concluyó.

La audiencia pública dejó sobre la mesa una verdad contundente: el campo en el Eje Cafetero no solo necesita tierras, necesita voluntad política, inversión y que la reforma agraria deje de ser letra muerta. Las comunidades rurales ya están haciendo su parte; ahora esperan respuestas claras del Estado.

.fb-background-color {
background: #ffffff !important;
}
.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {
width: 600px !important;
}

Recientes

Más noticias