jueves, junio 4, 2026

“Me encerraron en un cuarto sin cámaras”: nuevos detalles de la denuncia de familia colombiana en España

Otras noticias

El caso ya generó reacciones del Gobierno colombiano.

Noticia Internacional.

Una escena común en la calle San Vicente Mártir, en el centro de València, se convirtió el pasado sábado en el escenario de una violenta intervención policial que hoy tiene repercusiones internacionales. Una familia colombo-española ha denunciado públicamente haber sido víctima de una actuación desproporcionada por parte de la Policía Nacional.

Los testimonios y vídeos difundidos muestran forcejeos, gritos y la detención de al menos cinco personas. La versión oficial y la de los afectados no solo difieren en los detalles, sino que ofrecen visiones completamente opuestas de lo ocurrido.

Layli Colorado, una joven colombiana de 26 años residente en España desde hace más de tres años, fue una de las principales víctimas, según denuncia.

Acompañada de su hijo de tres años —diagnosticado con autismo— y una amiga española, caminaba por la zona cuando se cruzó con una intervención policial que le llamó la atención.

Colombiana desaparecida fue hallada sin vida en zona boscosa en España; principal sospechoso convivía con ella
Capturan en Zaragoza, España a enfermero colombiano prófugo por abuso a expresentadora en Cali
Tres capturados por crimen de 3 colombianos en España; una de las víctimas pertenecía a poderoso clan criminal

Dos agentes tenían en el suelo, esposados, a dos jóvenes.

La amiga de Layli cuestionó verbalmente el proceder de los agentes, lo que marcó el inicio del conflicto.

Le dijeron que no se metiera, que no era asunto suyo. Luego uno de los agentes nos siguió y nos pidió los documentos. Me negué porque no estábamos haciendo nada”, relata Layli.

Según su testimonio, fue empujada contra un coche, esposada, golpeada y arrastrada mientras su hijo observaba sin comprender. Asegura que fue llevada a una dependencia sin cámaras, donde recibió más agresiones físicas y verbales.

La llegada de la familia: una escena aún más tensa

Alertados por el ruido, los padres de Layli —que estaban en una casa cercana— acudieron al lugar junto a un amigo. Lo que encontraron fue a su hija reducida en el suelo.

A mi madre la tiraron al piso y la golpearon con la porra. A mi padre y al otro amigo también les pegaron. Todo el que se acercaba salía herido”, cuenta la joven. “Éramos personas desarmadas y pacíficas. Ellos eran como diez policías”.

Según los testimonios, todos fueron arrestados y permanecieron retenidos durante más de 24 horas. Aseguran que el trato en comisaría fue degradante: encierros en cuartos sin cámaras, insultos, amenazas, golpes y un absoluto desconocimiento de sus derechos.

La versión oficial: amenazas, cuchillo y atentado contra agentes

La Policía Nacional, sin embargo, sostiene otra versión. Asegura que respondió a una alerta sobre dos hombres que supuestamente amenazaron con un cuchillo a un repartidor en un restaurante.

Cuando los agentes intentaban identificar a los sospechosos, aseguran que dos mujeres —entre ellas Layli— comenzaron a increparlos e interferir en la operación.

El comunicado policial afirma que las mujeres “intentaron llamar la atención de los viandantes y soliviantar su ánimo”, por lo que se les solicitó la documentación.

Ante la negativa, se procedió a su detención. Además, la policía asegura que cuatro agentes resultaron heridos durante el procedimiento y que se incautó un cuchillo de 20 centímetros.

Entre los cargos que se imputan a los detenidos figuran el de atentado a agente de la autoridad y amenazas con arma blanca. La familia niega categóricamente estas acusaciones y sostiene que nunca portaron armas ni se resistieron de manera violenta.

¿Racismo y xenofobia?

Uno de los aspectos más delicados del caso es el presunto componente xenófobo. Layli afirma que durante la agresión escuchó insultos como “colombianos de mierda” por parte de los agentes.

También sostiene que la mujer española que la acompañaba no fue agredida, lo que —según ella— evidencia un trato diferencial basado en su origen.

El caso ha generado una fuerte respuesta en Colombia. La vicepresidenta Francia Márquez rechazó públicamente los hechos, señalando que “los actos de racismo y violencia no deben tener cabida aquí ni en ningún lugar del mundo”.

Por su parte, el presidente Gustavo Petro exigió una explicación formal al Gobierno español, denunciando patrones sistemáticos de represión hacia los migrantes latinoamericanos en Europa.

Lea:

La información de este artículo fue recopilada a partir de entrevistas y reportes publicados por medios como elDiario.es, Infobae y El País Cali.

.tdi_2.td-a-rec{text-align:center}.tdi_2.td-a-rec:not(.td-a-rec-no-translate){transform:translateZ(0)}.tdi_2 .td-element-style{z-index:-1}.tdi_2.td-a-rec-img{text-align:left}.tdi_2.td-a-rec-img img{margin:0 auto 0 0}.tdi_2 .td_spot_img_all img,.tdi_2 .td_spot_img_tl img,.tdi_2 .td_spot_img_tp img,.tdi_2 .td_spot_img_mob img{border-style:none}@media (max-width:767px){.tdi_2.td-a-rec-img{text-align:center}}

Recientes

Más noticias