Mitos alrededor del pan de achira y creencias campesinas que dictan cuándo hornearlo.
El pan de achira es un producto tradicional que goza de popularidad en varias regiones de Colombia, entre ellas el Huila, el Cauca y algunos municipios del departamento de Nariño, como San Pablo y La Cruz, localidades que comparten una riqueza agrícola basada en cultivos ancestrales. En estas zonas, la harina de achira, derivada del tubérculo de esta planta, se convierte en la materia prima para la elaboración de este pan único que representa un símbolo cultural y gastronómico.
En Nariño, específicamente en San Pablo, el pan de achira es un alimento emblemático que refleja la conexión profunda entre la tierra, sus cultivos y las tradiciones campesinas que han pasado de generación en generación. La cercanía con La Cruz también permite que esta tradición se mantenga viva en varias comunidades.
Aunque este alimento es popular en varias regiones del país, en San Pablo, Nariño, se ha convertido en un símbolo de emprendimiento y unión familiar.
Según la alcaldía, la familia Muriel, ubicada en la vereda La Cañada a tan solo 2 km del casco urbano, inició durante la pandemia la preparación del tradicional pan de achira y de mote como una forma de compartir tiempo juntos.
Sin embargo, su sabor conquistó rápidamente a la comunidad y hoy se comercializa todos los domingos, posicionándose como uno de los productos típicos de la región. La señora Marina Muriel, junto a sus hijos, lidera este proceso en el que cada integrante tiene un rol en la elaboración artesanal del pan, horneado con ingredientes locales y técnicas que han perfeccionado con el tiempo.
El proceso inicia con la recolección y preparación del tubérculo de achira, que se limpia y se convierte en harina fina, base principal para la masa del pan. Luego, se mezcla con ingredientes típicos como panela o azúcar, huevo y manteca, dando como resultado una masa suave y ligeramente dulce. Esta masa se moldea en formas diversas —desde panes pequeños hasta figuras tradicionales— y se hornea en hornos de leña o eléctricos, dependiendo de la disponibilidad y la costumbre local.
Una creencia popular en algunas comunidades campesinas sostiene que el pan de achira debe hornearse durante la luna llena para obtener mejor sabor y textura. Aunque esta práctica no tiene respaldo científico ni evidencia clara, forma parte del folclore y las tradiciones que en Nariño y regiones vecinas mantienen viva la conexión con los ciclos naturales.
En 2025, las fechas de luna llena, que algunas familias podrían tener en cuenta, son:
24 de enero
23 de febrero
25 de marzo
23 de abril
23 de mayo
21 de junio
21 de julio
19 de agosto
18 de septiembre
17 de octubre
16 de noviembre
15 de diciembre
Este dato se presenta con respeto a la cosmovisión campesina, que relaciona la naturaleza con las actividades cotidianas, sin pretender validarlo científicamente.