Entre pasadizos misteriosos, arquitectura y selva caucana que guarda una importante historia.
Noticias Cauca.
En el corazón del sur del Cauca, muy cerca del corregimiento de Galíndez, municipio del Patía, se esconde una joya histórica y natural que pocos conocen: las Cuevas de Uribe.
Este túnel, esculpido entre 1928 y 1930 en plena construcción de la vía Panamericana, fue obra del ingeniero civil Enrique Uribe White, un personaje multifacético: hablaba varios idiomas, era astrónomo, arquitecto, traductor de textos de ingeniería y también escritor.
Uribe diseñó este sitio como un espacio multifuncional: refugio ante la amenaza del ejército peruano durante el conflicto limítrofe de la época, centro de reuniones técnicas y lugar de descanso para él y su equipo.
La estructura, construida a pura fuerza manual —sin explosivos, solo con pico y pala—, tiene una capacidad para albergar hasta 40 personas en su interior.
Detrás de la cueva, se encuentra un túnel descendente, y quienes se acercan con atención aseguran que pueden oír el sonido del río Guachicono a través de la piedra, alimentando leyendas sobre pasadizos secretos subterráneos que pudieron haber servido como rutas de escape en tiempos de guerra.
Cómo llegar a Las Cuevas de Uribe desde Cali
Para llegar desde Cali, se puede tomar un bus hacia El Bordo (municipio principal del Patía), con una duración aproximada de 5 a 6 horas.
Desde allí, se continúa por transporte local hasta el corregimiento de Galíndez.
También es posible llegar en carro particular, tomando la vía Panamericana hacia el sur, pasando por Popayán hasta llegar a El Bordo. El trayecto total en vehículo es de unas 4 horas y 30 minutos, atravesando paisajes andinos imponentes y cambiantes.
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Una vez en Galíndez, el acceso a la vereda La Maldita —donde se encuentran las Cuevas de Uribe, muy cerca del río Guachicono— es posible en moto o a pie, lo que añade un toque aventurero al recorrido.
La caminata permite adentrarse en la vegetación, escuchar el canto de las aves, y conectar con la historia que guarda cada rincón del lugar.
Turismo, leyendas y aventura
Además de su riqueza histórica, las Cuevas de Uribe se han convertido en un sitio de interés turístico para amantes de la aventura, la naturaleza y las historias poco contadas del país.
La estructura rocosa, en medio de un cañón verde y profundo, permite actividades como senderismo, exploración y fotografía, y en ocasiones, rappel.
El entorno natural es ideal para quienes buscan desconectarse de la ciudad, reconectarse con la historia y dejarse sorprender por la fuerza de la geografía caucana.
@mirinconcitopatiano Entrevista al señor Eduardo Angulo Velasco sobre la historia de la Cueva de Uribe 👽👽👽 #cultores #historia #legado #influencer #comunidad #patia ♬ sonido original – Mirinconcitopatiano
La belleza del paisaje y el eco de sus paredes han hecho que el lugar comience a figurar entre los destinos turísticos emergentes del sur del país.
Hospedaje y gastronomía local
Para los viajeros que deseen pasar más tiempo en la zona, hay opciones sencillas pero acogedoras. El Parador Turístico La Cueva de Uribe ofrece hospedaje campestre, restaurante y zonas verdes para descansar.
Además, en la vía Panamericana se encuentra el Parador Turístico Patía, que cuenta con piscina, canchas, zona de camping, restaurante, bar y salón de eventos.
La gastronomía local ofrece delicias como el sancocho de gallina criolla, el mute, la carne oreada y platos a base de maíz. Compartir con los habitantes de Galíndez permite conocer sus tradiciones, relatos orales y el orgullo que sienten por esta maravilla que mezcla historia, leyenda y paisaje.
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