La estrategia “Nariño, tierra de fe y espiritualidad” superó las expectativas con un piloto exitoso que impulsó el turismo religioso, fortaleció la economía y evidenció avances en seguridad y movilidad en el departamento.
Durante la Semana Santa de 2025, más de 100.000 peregrinos, visitantes y turistas transitaron por los principales destinos religiosos del departamento de Nariño, gracias a la implementación de la estrategia “Nariño, tierra de fe y espiritualidad”, que vivió su primera fase piloto con resultados positivos en materia de turismo, seguridad y economía local.
En esta temporada se promovieron distintas rutas religiosas con una articulación efectiva entre las autoridades eclesiásticas, locales y departamentales, logrando impactar directamente en sectores como el transporte, la gastronomía y la ocupación hotelera. A este movimiento de fe se integró también el turismo deportivo, con la participación de cerca de mil ciclistas que recorrieron la ruta entre Pasto y El Tambo.
Las cifras evidencian un notable crecimiento frente a años anteriores. Por ejemplo, en 2025 se movilizaron 93.000 vehículos, en comparación con los 78.352 de 2024. También se operaron vuelos adicionales hacia Pasto e Ipiales para atender la demanda, lo que demuestra el impacto real de la estrategia.
Uno de los destinos más concurridos fue el Santuario de la Virgen de las Lajas, en Ipiales, que recibió alrededor de 80.000 visitantes. Otros municipios como Tumaco, San Pablo, Ancuya, El Tambo, Ospina, Iles y Consacá también registraron cifras destacadas. En Tumaco, por ejemplo, se alcanzó una ocupación hotelera del 100% durante Jueves y Viernes Santo.
“Nos sentimos reconocidos, nos sentimos proyectados, nos sentimos conocidos por los demás. Sentimos que salimos del anonimato”, expresó Edwin Ormaza, párroco del Santuario Nuestra Señora de la Visitación, en Ancuya. Este municipio acogió cerca de 1.800 peregrinos durante la semana.
La estrategia no solo fortaleció la visibilidad de Nariño como territorio de espiritualidad, sino que también resaltó su potencial turístico más allá de la capital. Según cifras de HotelNar y Cotelco, la ocupación hotelera fue del 70% en municipios fuera de Pasto, lo que refuerza la idea de descentralizar la oferta turística.
“Superamos con creces la meta de 20.000 visitantes proyectada inicialmente en ANATO”, indicó Claudia Patricia Erazo Casabón, directora Administrativa de Turismo. Este logro fue posible también gracias al ambiente de confianza generado por los procesos de paz que se adelantan en la región.
La experiencia dejó claro que Nariño está listo para consolidarse como un destino turístico religioso y cultural a nivel nacional e internacional.
Fuente: Gobernación de Nariño, Cámara de Comercio de Ipiales, HotelNar, Cotelco
Realizado por: Leidy Lisbeth Pascuaza Barco