Un interno de la cárcel Peñas Blancas de Calarcá llevó su protesta al extremo al coserse la boca como parte de una huelga de hambre con la que exigía su traslado a un centro penitenciario más cercano a su lugar de origen.
El mayor Gonzalo Patiño, director del centro de reclusión, confirmó que la protesta se registró el pasado 5 de marzo, cuando el privado de la libertad dejó de consumir alimentos. Aunque el cosido de su boca no fue drástico, se activó el protocolo correspondiente para este tipo de casos.
La huelga de hambre se extendió por dos días, hasta que el interno desistió de su protesta tras ser informado de que no cumplía con los requisitos para el traslado.
El mayor Patiño también reveló que este no es un caso aislado, ya que en lo que va del año tres internos han iniciado huelgas de hambre con el mismo propósito de solicitar traslados.
La protesta del interno evidencia una vez más, la problemática de hacinamiento en Peñas Blancas, una crisis que se espera mitigar con la construcción de un nuevo pabellón con capacidad para 280 personas. Sin embargo, el proyecto avanza lentamente debido a retrasos en su ejecución.
Las autoridades esperan que la obra sea entregada este año, con el propósito de descongestionar los Centros de Atención Inmediata (CAI) y mejorar las condiciones de los privados de la libertad en la región.
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