El Barrio Obrero, ubicado en el corazón de Cali, tiene una rica historia que se remonta al 20 de junio de 1919, cuando fue fundado.
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El barrio Obrero en Cali tiene un legado cultural invaluable. Es uno de los sectores más emblemáticos de la Cali del ayer, entre salsa, arquitectura y cantantes.
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La mayoría de sus primeros habitantes llegaron desde el litoral pacífico, otras regiones cercanas, y barrios aledaños, atraídos por el nuevo tren que conectaba la ciudad.
En sus inicios, el barrio estaba formado por humildes viviendas de bahareque, construidas a lo largo de caminos de tierra, ya que no fue hasta 1970 que se logró la pavimentación total del sector.
El tren, que fue el primer medio de transporte público en la ciudad, ascendía por la Carrera 8ª hasta el cruce de la Calle 25, donde se ramificaba en dos direcciones:
una que subía por la Avenida Vásquez Cobo hasta la carrera 1ª, y otra que seguía por la Carrera 8ª hasta la Calle 19.
Un punto clave en el barrio era «El Crucero», en la intersección de la Carrera 8q con Calle 25, donde convergían el tranvía de pasajeros, el tranvía de carga y el ferrocarril del Pacífico. Este sitio también fue un punto de organización para el transporte de la Flota Amarilla.
En sus primeros años, el barrio no contaba con servicios básicos como agua potable ni energía eléctrica.
Los vecinos se abastecían de agua en pilas ubicadas en la Carrera 9q con Calle 23 y en la Calle 21 con Carrera 8ª, transportándola en tarros o a caballo.
El agua se purificaba en casa utilizando filtros de barro cocido. Además, la energía eléctrica era muy limitada; algunas calles contaban con un único poste de madera con bombillos de baja potencia, y el servicio era suministrado por la Compañía Colombiana de Electricidad, que proporcionaba una o dos bombillas de 25W por vivienda.
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Organización y Desarrollo Social
En 1933, los residentes decidieron formar las primeras organizaciones cívicas, conocidas como juntas de fomento, las cuales con el tiempo se transformaron en Juntas Comunales.
En 1958, don Pablo E. Zúñiga presidió la primera junta del barrio, ganándose el reconocimiento por su liderazgo y su esfuerzo por el desarrollo de la comunidad.
Actividades Económicas
En sus primeros días, los habitantes del Barrio Obrero se dedicaban a diversas actividades productivas como el trilla de café, la fabricación de cigarros, la industria textil y trabajos relacionados con la construcción.
También había oficios como la alfarería, la ebanistería y la mecánica. Las mujeres, por su parte, se encargaban del hogar y la educación de los niños.
Cultura y espacios de encuentro
El barrio también se destacó por su vida cultural y recreativa. En la Calle 21 con carreras 11 y 11B se construyó una capilla entre 1938 y 1939, que más tarde fue convertida en la Iglesia Santiago Apóstol en 1946, y en 1952 fue constituida como la Parroquia Jesús Obrero.
Este proceso de creación estuvo acompañado por el esfuerzo de la comunidad y los choferes de la línea Amarillo Crema, quienes colaboraron en la construcción del templo.
Las festividades y momentos de esparcimiento eran comunes en el barrio, con actividades como bailes populares, donde los vecinos disfrutaban de boleros, tangos, pasillos y empanadas, y compartían el tradicional champús.
Este ambiente festivo y cercano dio origen a lo que se conocen como los «Agualulos», populares entre los habitantes del barrio.
El cine también formaba parte esencial de la vida del barrio.
En 1958 se construyó el Teatro Sucre, un lugar que se convirtió rápidamente en un centro cultural donde los vecinos disfrutaban de cine mudo, ofreciendo no solo entretenimiento, sino también un espacio para la sana diversión.
Educación y Espacios Públicos
La primera escuela del barrio fue la José María Saavedra Galindo, que más tarde se conocería como Policarpa Salavarrieta. Este centro educativo se convirtió en un lugar fundamental para el aprendizaje y desarrollo de los niños del barrio.
El Parque Eloy Alfaro, ubicado en el centro del barrio, fue otro lugar emblemático que se convirtió en el punto de encuentro y recreación de los habitantes.
Allí se trasladó la estación de los buses, y se instaló un teléfono público, alumbrado y servicio sanitario, lo que lo convirtió en un espacio clave para la comunidad.
Si va al barrio Obrero se vuelve rumbero
Hoy en día, el Barrio Obrero forma parte de la Comuna 9 de Cali, y sus habitantes se dedican a diversas actividades económicas, destacándose la industria del cuero y la metalmecánica.
El barrio sigue siendo un lugar lleno de historia, trabajo y compromiso, en el que sus habitantes mantienen viva la tradición de esfuerzo y unidad para continuar creciendo.
Finalmente la visita del Museo de la Salsa no puede faltar, uno de los lugares más representativos del barrio. Junto a El La Matraca y otros que llevan años rescatando el legado de este gran barrio salsero y cultural.
Con información de cronicasdebarrio-caliviejo.