La labor de pegar tachas en las vías, o más bien señales reflectivas, no solo es de hombres; también es un trabajo realizado por mujeres. En esta historia les contamos cómo lo hacen y, tras este esfuerzo, lograron subir un peldaño profesional en sus vidas.
Noticias Colombia.
En un rincón poco reconocido de las carreteras colombianas, un trabajo esencial para la seguridad vial es llevado a cabo con dedicación y valentía por mujeres como Gladys Doraida Ruales.
Su tarea es tan vital como peligrosa: pegar tachas en las vías, aquellas pequeñas señales reflectivas que guían a los conductores y alertan sobre el peligro en el camino.
Aunque este oficio suele pasar desapercibido, sin él, las carreteras serían un lugar mucho más incierto y peligroso.
En muchas vías de Colombia, especialmente en las más transitadas, las tachas son una herramienta crucial para la seguridad de los conductores.
Estas pequeñas señales, de colores blanco y rojo, sirven para indicar la dirección correcta y alertar a los conductores sobre posibles peligros, como las curvas pronunciadas o los cambios de sentido.
Gladys, junto a su equipo, dedica su jornada laboral a asegurarse de que estas tachas estén en su lugar, reflejando luz en la oscuridad y reduciendo el riesgo de accidentes.
En una de sus jornadas, Gladys explica el propósito de estas tachas: «Las blancas alumbra cuando uno va en su sentido, pero si va en sentido contrario, la roja le alumbra, señalando que está en contravía».
Este es solo un ejemplo de cómo este trabajo, que parece tan sencillo, es esencial para el buen funcionamiento del sistema vial del país.
La Formación y el Empoderamiento de las Mujeres en Infraestructura Vial
Gladys no solo es una trabajadora dedicada, sino también un ejemplo de superación. Después de años de experiencia en el terreno, decidió seguir formándose y en 2024 se graduó como técnica en infraestructura vial, junto a su hija, en un logro que refleja el empoderamiento de las mujeres en áreas tradicionalmente dominadas por hombres.
En una ceremonia cargada de emoción, Gladys recibió su diploma como operadora en retrocargador, una especialización que la convierte en una pieza fundamental en el mundo de la infraestructura vial de Colombia.
«Es un logro, porque son muchas cosas las que tenemos en camino, y hay que esforzarse para lograr lo que queremos», expresó Gladys, quien, además de su dedicación al trabajo en las vías, ha logrado un equilibrio entre su vida profesional y su familia.
Este es un programa llamado Mujeres Todo Terreno, que lidera la Unión Vial Camino del Pacífico, del cual se sienten muy orgullosas todas las mujeres que reciben su diploma y van a trabajar por la infraestructura vial en Colombia.
Un trabajo de cambio y esperanza
La historia de Gladys es solo una entre muchas otras de mujeres que, día a día, realizan trabajos invisibles pero fundamentales para el bienestar común.
Gracias a ellas, las carreteras colombianas son más seguras. Sin embargo, su labor no se limita solo a colocar tachas o señalización: «Este trabajo me ha cambiado la vida, porque ahora siento una presión más con mi familia, me tiene más en cuenta,» dice Gladys, quien reconoce que su esfuerzo ha sido visto y valorado tanto por su familia como por su comunidad.