Se trata del tramo de la ciclorruta de la calle 26 con avenida Boyacá, que tiene un túnel muy oscuro y un cruce que siempre se inunda.
La ciclorruta de la calle 26 empezó a funcionar en 2012 y en su momento se volvió un ejemplo de cómo debería ser la infraestructura para ciclistas en Bogotá, pues no es como otras que se construyeron sobre los andenes, lo que es un factor de riesgo para los peatones.
Y es que esta ciclorruta ha permitido movilizarse con facilidad desde el portal de El Dorado hacia el oriente de la ciudad. Una simple búsqueda en YouTube basta pera mostrar la forma en que los llamados biciusuarios registraron la inauguración de la vía exclusiva para ellos.
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